• Mariana DHdez

Cosas que tienes que saber antes de emigrar a otro país…

Actualizado: 15 feb

Cuando te empiezas a plantear la idea de emigrar a otro país y comienzas a preguntar a tus amigos o conocidos que lo han hecho (o incluso investigando por internet), la mayoría de la gente cuenta siempre lo más bonito. Emigrar no siempre es "miel sobre hojuelas".


Es verdad que construir una nueva existencia lejos de todo lo que conocemos es un sentimiento inigualable, que trae mucho aprendizaje, crecimiento y muchísimas satisfacciones. Pero a todos nos gusta compartir el lado bueno de nuestra vida en redes sociales y somos menos a los que nos gusta compartir también las dificultades… que son varias.


Tu residencia puede cambiar, pueden cambiar tus hábitos, tu manera de pensar, pero nunca podrás cambiar tus orígenes. Una vez que emigras, siempre serás un inmigrante. La inmigración se convierte en un proceso de toda la vida.

En 2012 llegué a Inglaterra con la idea de volver a México ese mismo año. Tenía un plan… pero a veces los planes cambian. Una serie de acontecimientos me llevaron al momento donde tuve que decidir emigrar permanentemente o volver al lugar donde tenía mi vida entera, mi familia, mis amigos y seguramente más facilidades para conseguir un trabajo. Emigrar es una de las decisiones más importantes que puede tomar una persona en su vida, decisiones como tener hijos o casarse. Es muy fuerte... Literalmente te cambia la vida.


La igualidad de condiciones como todo en la vida, desafortunadamente para inmigrar tampoco existe. Para algunos es un poco más fácil, para otros más difícil. Algunos desisten. Lo cierto es que ser inmigrante es sinónimo de luchas, de esfuerzos, de logros y mucho trabajo.


Así que vamos al grano de una vez…

Quería compartir algunas cosas que hay que saber antes de emigrar a otro país.

(y otras cosas que las personas que vivimos en el extranjero tenemos que recordar de vez en cuando).


1. La culpa

Tus seres queridos NO estarán felices. Puede que ellos te digan 1000 veces lo contrario, pero la realidad es que tu familia y amigos cercanos estarán devastados al darse cuenta que no te verán mas que un par de semanas o días al año (si bien nos va). Tal vez tenga que pasar más de un año, dos, o tres antes de volver a ver a tu familia. Tus amigos sentirán que no puedas acompañarlos en los mejores momentos, pero tampoco en los momentos más difíciles, cuando más te necesitan. Tu lo sentirás aún más. Esto es lo peor y más deprimente de todo… y si puedes con ello, estás del otro lado. Entonces sigue leyendo...


2. Prepárate para aceptar y respetar

Hablamos de trasladarnos a otro país (que por más similar a tu país de origen, es otro!). Hay que prepararse mentalmente para cambios radicales, en cuanto a idioma, cultura, normas sociales y valores. Pero sobre todo, hay que aceptar esas diferencias y respetarlas. (Por tu bien!) Sí intentamos entender y aceptar las diferencias entre culturas, el proceso de adaptación será más llevadero y hasta más interesante.



3. Ese comentario: No te lo tomes personal

Me gusta pensar que en el mundo hay más gente buena que mala, pero siempre estamos expuestos a comentarios desagradables. Por una minoría de personas, no podemos etiquetar a todo un país como xenofóbico. En los países donde existe un número excesivo de inmigrantes es normal que existan algunos locales en descontento. La verdad es que por los actos de algunos, pagamos todos. A final de cuentas, países como Inglaterra y muchos otros son lo que son gracias al multiculturalismo.

Simplemente hay que estar preparados para cualquier tipo de comentario desagradable, no tomarlo personal, pero también preparados para conocer a gente maravillosa de la que aprenderemos mucho.


4. Pérdida de identidad

Está bien sentirnos orgullosos de nuestro origen, pero eso no es todo lo que somos. Conforme pase el tiempo y te vayas adaptando a tu nuevo hogar, tus hábitos cambiarán, tus horas de comida cambiarán, hasta tu castellano cambiará convirtiéndose en una mezcla de palabras que no encontrabas en tu léxico habitual, pero ahora forman parte de tu vocabulario... y ¡Cómo mola! Qué chiva conocer a gente de todo el mundo y cada cada uno vaya marcando nuestras vidas.


Nuestra “nacionalidad” puede llegar a ser una etiqueta bastante superficial. Soy mexicana junto con otres +126millones de mexicanes en el mundo. Tenemos que aceptar que no solo somos diferentes… Somos únicos. Y ahora, ciudadanes del mundo. ❤️




5. No puedes estar aquí y allá

No creo en la bilocación y la teleportación aún no es posible, aunque Mark Zuckerberg nos lo promete para el 2030. A día de hoy, no puedes estar en dos lugares a la vez.

Las redes sociales están muy bien para seguir conectados con nuestra familia y amigos. También nos ayuda hablar por Whatsapp, videollamada o por teléfono con las personas que queremos o echamos de menos. Yo soy la primera en aconsejar que no es bueno perder el contacto. Sin embargo, necesitamos encontrar ese balance. Si tenemos nuestra mente en otro lugar TODO el tiempo y no somos consientes del presente, no aprovechamos nuestra experiencia, pero sobretodo… puede ser bastante frustrante.


6. No encajarás más

Como resultado de nuestros esfuerzos por vivir nuestra experiencia al máximo en este nuevo país, encontramos un nuevo hogar en el, que nos llena parcialmente el vacío de nuestro país de origen. Sin embargo, volviendo un poco a esa frase en la introducción, “Una vez que emigras, siempre serás inmigrante”, no encajarás nunca al 100%. Este nuevo país carece de tu cultura, tus raíces y tu historia. Por el otro lado, cuando vuelves a tu país de origen después de un largo periodo, habrán cosas que ya no entiendas, con las que no estés de acuerdo, o simplemente no van más contigo. Así que nunca, nunca, a pesar de tus esfuerzos encajarás ni en uno ni en otro. ¿Pero realmente necesitamos encajar? Ahora somos ciudadanes del mundo.

Casi todos los “trotamundos” a lo largo de los años luchan con preguntas existenciales como, ¿a dónde pertenezco?¿dónde voy envejecer? etc,etc… Incapaces de responder estas preguntas, se mudan una y otra vez… buscando ese “hogar” que alguna vez dejaron atrás tan ansiosos por conocer el mundo.

7. Algunas veces te sentirás muy solo

(y este punto no necesita mayor explicación)




8. Todo comienzo es difícil

Por último (y creo que para muchos es importante tener en cuenta)… Hay que empezar desde donde se tiene que empezar… desde el principio, que significa casi siempre desde abajo.

Obviamente las circunstancias siempre son diferentes para todos, pero a veces se emigra a un país donde no tenemos ni familia, ni amigos cercanos, por lo tanto somos completos desconocidos. Todo lo que consigas, lo conseguirás por ti, sin “ayuda” de nadie… y eso lleva mucho trabajo, pero también trae muchas satisfacciones.


Todo comienzo es difícil. Lo más importante es la perseverancia. Yo, la verdad es que escribo esto también como recordatorio… Grandes sacrificios conllevan GRANDES recompensas.


Más que un evento, la inmigración puede ser entendida como un proceso de toda la vida, el cual seguirá afectando a la persona aún después de haber emigrado. – To Be an Immigrant, Kay Deaux

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